Breve descripción: El Control de Crucero es un sistema de confort que nos permite circular a la velocidad preseleccionada sin necesidad de intervención alguna sobre el pedalier, permitiendo así una conducción más confortable. El ACC añade un sistema de detección de vehículos en la parte frontal del vehículo que nos permite adaptar nuestra velocidad a la del vehículo que nos precede, siempre y cuando no superemos un umbral predeterminado. Asimismo, se puede ajustar la distancia de seguridad deseada.

Vehículos que lo incorporan en España: Mercedes Benz (E, CLS, S, CL, CLK, SL), BMW (Serie 5, 6 y 7), Lexus (LS430), Audi (A6, A8), Volkswagen (Phaeton), Nissan (Primera), Fiat (Stilo), Renault (Vel Satis), Maybach (62, 57), Rolls (Phantom), Jaguar (S-Type, XKR, XJ), Lancia (Thesis) y Cadillac (XLR).
Funcionamiento: El sistema ACC se basa en un conjunto de sensores situados en la parte frontal del vehículo que permiten monitorizar el tráfico situado frente al coche, determinando de esta manera, la distancia, la posición angular y la velocidad relativa respecto a posibles objetos. Opera en un rango de velocidades limitado, normalmente entre 30 y 180 Km/h. y habitualmente implementa una deceleración máxima de 2.5 m/seg2 y una aceleración máxima de 1m/seg2.

El comportamiento del sistema es el siguiente: si no se detecta ningún obstáculo, el coche acelera hasta alcanzar la velocidad seleccionada como en un control de crucero convencional. En caso de encontrarse con otro vehículo en su trayectoria, el sistema ACC detecta su presencia y mantiene una distancia segura en función de la velocidad, actuando sobre el freno si es necesario. Si el vehículo precedente desaparece de la trayectoria, el sistema ACC vuelve a acelerar el coche hasta volver a alcanzar la velocidad inicialmente seleccionada. Adicionalmente, la mayoría de los fabricantes de automóviles implementan un aviso acústico que se activa en caso que sea necesario una frenada mayor. Ha de quedar claro que el sistema ACC nunca sustituye al conductor, siendo precisa la intervención de éste, que, como es habitual en un sistema de Control de Crucero convencional, puede desconectar el sistema cuando así lo estime oportuno.

Tecnología: El sistema ACC se basa, principalmente, en un sensor implementado en la parte frontal del vehículo que determina la distancia y la velocidad relativa respecto al posible obstáculo. Básicamente, existen dos tipos de sensores:
-Tipo radar: es el más utilizado y tiene la ventaja de su inmunidad frente a agentes externos (niebla) y su fiabilidad. Como desventaja, su precio y su tamaño.
-Tipo láser: más barato y más pequeño que el láser (lo que permitiría incluso su integración en el faro), presenta el inconveniente de que no funcionaría en caso de niebla o condiciones de visibilidad escasas.

Ambos tienen un alcance aproximado de unos 150 metros y una apertura de haz de unos 9 grados. La mayor parte de la industria de la automoción utiliza el sensor tipo radar a 77 GHz. Las excepciones son Lexus y Nissan que utilizan el más económico Láser. Habitualmente se realizan mediciones a unos 500 Hz.
Evidentemente, no todo se soluciona con un simple sensor: ha de existir una interpretación de la información que éste nos proporciona. Se tiene en cuenta, además, la posición del volante y la velocidad del vehículo para discriminar así obstáculos en curvas y para determinar la distancia de seguridad de la que disfrutamos en cada momento. No es complicado conseguir compartir esta información, pues la podemos encontrar en la red multiplexada del vehículo (llamémosle CAN, VAN…).
En función de estos parámetros, y una vez discernida la situación en la cual nos encontramos, es sencillo determinar las acciones a realizar a posteriori: acelerar, frenar, advertir al conductor…

Limitaciones actuales: El mayor problema con el cual se encuentra el desarrollo de sistemas ACC es con el hecho de discernir cuándo el obstáculo que tenemos delante es un vehículo que nos precede o simplemente es algo a despreciar (como, por ejemplo, al trazar una curva: es sencillo tratar un camión que circula por otro carril como un obstáculo a no sobrepasar).
Por otra parte, aún no se dispone en el mercado de sistemas ACC Stop & Go, que funcionen por debajo de 30 km/h., aunque ya funcionen en el laboratorio de la mayoría de marcas.

Futuro: Mejora de la discriminación de carril (cámaras de visión artificial), ACC Stop & Go (con radar suplementario de 24 GHz), frenado de emergencia, collision warning, collision avoidance, LKAS… (en futuros capítulos).
David Sánchez |