Los Ford pasaron un duro test de fiabilidad en esta nueva prueba. Sainz tercero.  Este año, como comentamos anteriormente, hay nuevas normas, pero también nuevas pruebas y entre ellas se encuentra el bonito rallye de Méjico, que se ha realizado sobre un terreno arenoso, con muchas piedras, saltos, charcos, zanjas. en definitiva, un compendio de dificultades para el piloto, pero sobretodo para la máquina.
 La fiabilidad ha sido la mejor aliada de los pilotos que han acabado puntuando en este rallye. Dos marcas han sido afectadas principalmente por los problemas técnicos. Mitsubishi sigue en fase de desarrollo de su Lancer y es por eso que lo pasó realmente mal para acabar la carrera, consiguiendo llegar octavo Panizzi, ya que su compañero Galli rompió la suspensión.
Los otros damnificados fueron los Peugeot que, aunque acabaron los dos, sufrieron muchísimo. A Rovanperä se le rompió una rótula de la dirección, perdiendo más de quince minutos y Grönholm sudó la gota gorda para mantener el 307 WRC en tiempos dignos después de averiar la dirección asistida. Su "recompensa" fue llegar sexto a la meta, justo por delante del Hyundai privado de Valimaki.
 Subaru merece un capítulo aparte. Sus coches coparon la cuarta y quinta posición final (Solberg e Hirvonen respectivamente). Estrenar un nuevo Impreza en un rallye desconocido y acabarlo, ya tiene mérito. Pero si encima se le suma que Solberg fue penalizado cuando luchaba por ganar la carrera, es para sacarse el sombrero. Los Subaru se mostraron rápidos y fiables. Sus pilotos dieron muestras de estar al más alto nivel. Por lo tanto, no seria nada descabellado anunciar un aguacero de victorias de dicho equipo en próximos rallyes.
 Tercero llegó Carlos Sainz. El piloto español se mostró muy regular, siendo algo conservador al principio pero aumentando paulatinamente el ritmo para intentar arrebatar la primera plaza a Märtin. Pero problemas en los frenos de su Xsara le impidieron realizar una conducción al límite, algo totalmente necesario si se quería seguir el ritmo endiablado que marcaron los dos Ford Focus.
El estonio Märtin empezó el fin de semana marcando cronos rápidos pero sin arriesgar, para poco a poco ir subiendo peldaños ayudado por las numerosas bajas que se producían a lo largo de los tramos. Su compañero de equipo, el francés Duval, realizó la misma táctica, luchando en los últimos tramos con Sainz por la segunda plaza, que al final obtuvo gracias a los problemas ya mencionados del español.
 El gran perjudicado de la visita a Méjico fue el francés Loeb. El piloto de Citroën, después de marcar buenos tiempos en los primeros tramos, se tuvo que retirar al romper el cárter de su Xsara. Todos los esfuerzos de piloto y copiloto para tapar de forma "chapucera" la pérdida de aceite fueron inútiles.
 La general de pilotos queda liderada por el propio Loeb, pero empatado a puntos con Märtin. Les siguen Grönholm, Duval, Solberg y Sainz. La clasificación de marcas pasa a liderarla Ford, seguida de Citroën, Peugeot, Subaru y Mitsubishi cierra la lista.
Destacar la contundente victoria en Grupo N del catalán Dani Solá.
 Si algo queda claro es que cada vez hay más igualdad entre marcas y pilotos, siendo casi imposible apostar por un ganador del campeonato, así como de marcas que, excepto Mitsubishi, todas tienen opciones claras de alzarse con el galardón final. La próxima cita, dentro de un mes, en Nueva Zelanda.
Eduard Aznárez |