El 307 recibe algunas mejoras, principalmente en la imagen.

Peugeot necesitaba renovar uno de sus productos más importantes, el 307. No ha hecho cambios de importancia, mecánicamente es casi el mismo, el equipamiento ha recibido leves mejoras y donde más se nota el cambio es en el aspecto de la carrocería, especialmente en el frontal, adoptando la imagen que lleva el 407. Sin duda, las modificaciones han rejuvenecido sustancialmente un modelo que ya llevaba un tiempo un poco pasado, pero que ahora vuelve a auparse entre los mejores.

Ahora los faros tienen las tres luces separadas, que son halógenas de serie y de xenón opcionalmente. La entrada de aire, semejante a la del 407, adquiere todo el protagonismo, juntamente con los faros antiniebla. En la parte trasera hay menos cambios, los pilotos tienen una forma distinta y llevan diodos en lugar de lámparas para algunas de las luces. En el interior casi no hay cambios de ergonomía, excepto en el climatizador. Los principales cambios son decorativos, con colores, estampados y tipografías nuevas.

Mecánicamente no recibe casi variaciones, los motores siguen siendo los mismos, con una gama de cuatro gasolina y tres diesel. En gasolina tenemos un 1.4 de 88 CV, un 1.6 de 109 CV y dos 2.0, uno con 140 y el otro con 177 CV. En diesel el menos potente es un 1.6 HDI de 90 CV, le sigue uno de 109 CV y el más potente y que lleva caja de cambios manual de seis velocidades (los otros de cinco) es un 2.0 HDI de 136 CV.

Dónde sí hay cambios, aunque leves, es en el equipamiento. Tiene nuevos airbag frontales de doble efecto, unos laterales que protegen mejor el tórax y un aviso de que el cinturón de seguridad no está abrochado. También tiene un nuevo climatizador de doble zona, más equipos de sonido, conexión Bluetooth para el teléfono, un sistema de ayuda al aparcamiento mejorado, entre otras pequeñas modificaciones.
Eduard Aznárez (aznarez@motorintro.com) |