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Un
poco de historia y prestaciones…
Honda
diseñó el Civic como un coche utilitario. Su
primer modelo, nacido en 1972 y no renovado hasta el 79, marca
la línea que habrá de seguir Honda hasta su
tercera generación en 1987. El Civic es el vehículo
más vendido de la historia, con la particularidad de
no haber cambiado el nombre en siete generaciones.

A partir de 1983, con la tercera generación,
Honda le da un nuevo carácter al Civic, pasando a ser
del grupo de los coches compactos, vehículos con mejores
prestaciones que los utilitarios. La cuarta generación,
que va desde 1987 hasta 1991, se adapta a las nuevas generaciones
con importantes mejoras en la seguridad.
La
quinta generación, que se vendió hasta 1995,
avanza ya no solo en cuestiones de seguridad, sino también
en diseño. Su sexta generación, se vendió
en los concesionarios hasta el 2000, y ya supone un gran salto
a un nuevo concepto de automóvil, es al que nos referimos
en este artículo. La séptima y última
generación, se ha convertido en la evolución
en todos los campos que la marca ha tenido en su dilatada
experiencia.

El Honda Civic que hemos probado es el modelo “medio”
de la gama que había disponible. Lo más sorprendente
de este vehículo es la tecnología del motor
VTEC. Cuando nació este vehículo, sorprendió
a todos los ingenieros ya que se había inventado un
gasolina que permitía tener unos consumos casi tan
bajos como los de un diesel. El secreto está en la
doble personalidad del motor, si no abusamos del acelerador,
este trabaja realizando una mezcla pobre (entra más
aire en los cilindros para quemar el combustible), lo que
se resume en unos consumos ridículos. Pero es que el
sistema VTEC permite también sacar el mayor provecho
del motor para obtener unas prestaciones dignas, aunque en
este caso los consumos ya no son de diesel, y se penaliza
un poco la capacidad de recuperación del motor.
· Precio. 2.550.000 pesetas. (de lanzamiento,
después ascendería)
· Motor:
Cilindrada: 1.493 cc
Potencia (CV/RPM) 114 / 6500
Par (NM / RPM) 134 / 5.500
Longitud: 4.190 mm
Anchura: 1.695 mm
Tipo combustible: gasolina
Velocidad máxima: 188
Aceleración 0 -100 10.3 s
Consumo urbano: 8.1
Consumo extraurbano: 5.7
Consumo mixto 6.8
· Garantía 3 años sin límite de
kilometraje con opción a 5 años
· Seguridad:
Airbag conductor y acompañantes
Cierre centralizado
Cinturones delanteros con pretensores
Cinturones traseros tres puntos
Inmovilizador
Regulación eléctrica faros
Tercera luz de freno
ABS
· Equipamiento interior de serie:
Aire acondicionado
4 altavoces
Asientos abatibles 50 / 50
Dirección asistida
Elevalunas eléctricos
Regulación asientos en altura
Reloj
Cierre con mando a distancia
Filtro polen
Luz cortesía delantera
Reposacabezas traseros
· Equipamiento exterior:
Sistema apertura interior maletero / combustible
Luz antiniebla trasera
Parachoques color carrocería
Retrovisores eléctricos
A
prueba...
La primera vez que cogimos el Civic tuvimos
varias sensaciones: la posición del conductor, como
ya se dijo en su momento, era de las mejores de entre sus
competidores, nos dimos cuenta que había una gran visibilidad,
espacio y sentimos gran comodidad al sentarnos en él,
y a su vez un toque deportivo (al ser el cristal delantero
bastante alto, da la sensación de ir más cerca
del suelo). También vimos que los acabados de dentro
eran de buena calidad, así como también los
mandos, pero eso sí, Honda no se preocupó en
la estética interior, muy pero que muy espartano.
Cuando lo arrancamos, nos dimos cuenta de
la suavidad en que lo hacía, propia de las marcas japonesas,
además del ruido del motor, que era mínimo ya
que al relantí giraba simplemente a 400 rev/min (algo
que nos sorprendió y que es muy bueno en un motor).
Nos
empezamos a mover, al principio el coche se nos revolucionaba
un poco dada la sensibilidad increible del gas (moviamos dos
milimetro el gas y ya se ponía a 1500 rev/min), parecía
ser un motor de gran precisión. Su embrague es hidráulico,
lo cual hacía que fuera mucho más progresivo
y cómodo (no había ningún competidor
que tuviera un embrague hidráulico, lo normal era un
“cable”). Respecto al cambio de marchas, hay que
decir que es maravilloso, nunca habíamos probado nada
igual en un coche de está categoría, las marchas
entraban solas, incluso podíamos cambiar de marcha
con un dedo!!, y lo que tambén nos apasionó
mucho fue su segunda marcha, que llega a 115 km/h sin entrar
“en lo rojo” del cuentarevoluciones. Y es que
la capacidad que tiene este motor de girar a altas revoluciones
es pocas veces vista en un 1.5, 6.750 rev/min sin entrar en
lo rojo. Como consecuencia, esto hace que las recuperaciones
sean algo lentas, pero cuando lo llevamos revolucionado, el
motor tiene un rendimiento increíble para ser un 114
CV y se convierte en una gozada. Hay que decir que peca de
frenos, al llevar solamente dos discos de freno en las ruedas
delanteras y tambor detrás, y no cuatro de disco en
los dos ejes.
  
Pusimos
a prueba el motor, y descubrimos dos vertientes: una es la
vertiente de poco consumo y motor poco ruidoso y moderado,
en la cual una luz (gran detalle) se enciende en el tablero
de mandos para indicarnos que estamos consumiendo poco combustible.
El funcionamiento es el de cualquier coche convencional pero
con consumos mucho más bajos; la segunda vertiente
es cuando lo apretamos, hay que decir que le cuesta un poco
recuperar y tarda en revolucionarse (al tener unas relaciones
tan altas), pero cuando lo hace se convierte en un festival
y la rabia empieza a salir, la verdad es que cuando se revoluciona
se acelera muy bien y da un rendimiento excepcional (y el
sonido, como en todo VTEC, es muy agradable). Además,
su gran anchura, suspensión de doble brazo oscilante,
aerodinámica hace que sea muy estable y difícil
de perder el control o derrapar, por ello el comportamiento
en curvas también es de admirar. Solo cuando lo ponemos
al máximo el tren delantero y trasero empiezan a subvirar,
pero rápidamente vuelve a coger el agarre haciendo
que el vehículo no se desplace de forma excesiva. Está
claro que el motor incluso hoy en día sería
de la tecnología de precisión más avanzada,
y es que tanto consumos, rendimiento, como comportamiento
son muy buenos (hay que recodar que la tecnología VTEC
se sigue aplicando en todos los modelos de vehículos
Honda pero a un nivel aún más avanzado).
Posee detalles como es la regulación
electrónica de los faros (que iluminan hasta un 40
% más de lo convencional), dirección asistida,
aire acondicionado, elevalunas eléctrico, inmovilizador
antirrobo, retrovisores calefactables, ABS, Airbag conductor
y acompañantes, ...
Cuando
salimos del coche echamos una ojeada al aspecto exterior,
y nos dimos cuenta que los acabados exteriores eran realmente
de coches de gamas superiores (el espacio entre las juntas
estaba muy ajustado). Eso sí, vimos algunos defectos
bastante graves, la chapa es de 0.3 milímetros, lo
cual hace que el coche se abolle con demasiada facilidad,
y da la sensación de ser “de juguete” y
poco robusto.
 
Lo bueno: tecnología de motor muy avanzada,
de gran fiabilidad y con un rendimiento más que aceptable,
cambio de marchas, posición del conductor, suspensiones.
A mejorar: Interior espartano, grosor de chapa
demasiado delgado, frenos
A
puntuar... (sobre 10)
Motor: 9.5
Como hemos dicho, del motor es de admirar
su tecnología, comportamiento, rendimiento y fiabilidad.
Posición del conductor: 9
Tiene un aire deportivo y cuenta con muy buena
visibilidad y comodidad. Se hace fácil de conducir.
Instrumentación: 6
Nada de especial aparte de la luz que nos
indica que estamos consumiendo poco combustible. Los mandos
son de calidad mediocre, pero sí destaca su resistencia.
Tablero de mandos muy poco original y sin nada a destacar.
Acabados: 6.5
Sobretodo en el exterior, el coche está
muy bien acabado, y la línea es bastante estilizada
y agresiva. Los acabados del interior son mediocres, pero
muy espartanos.
Equipamiento: 6
Lo normal, aire acondicionado, air-bags, cierre
centralizado, ... (nada especial)
Habitabilidad: 6.5
A pesar de ser un coche relativamente bajo
de dentro es bastante espacioso (sobretodo ancho), y las plazas
traseras lo son mucho, aunque esto hace que se sacrifique
maletero.
Maletero: 5.5
Relativamente pequeño, debería
haber sido más equilibrado (reducir un poco más
el espacio de las plazas traseras y hacer un poco más
grande el maletero), aunque hay que decir que los asientos
traseros son abatibles.
Confort: 7
La suspensión y su anchura guarda un
excelente compromiso con el confort. Fallaría un poco
la insonorización pero como el motor es tan silencioso
tampoco es un factor que se encuentre a faltar.
Cambio: 9
Sin duda de lo mejor que tiene este coche,
las marchas son muy intuitivas y se cambian de una forma rápida
y fácil.
Frenos: 5
Son bastante mejorables, solamente los lleva
de disco en el eje delantero.
Estabilidad: 9.5
Realmente muy estable, debido también
a la suspensión y anchura, su dirección también
es precisa y muy cómoda.
Consumo: 9.7
Lo mejor de este coche, sus consumos son increíblemente
bajos, sobretodo cuando no lo exprimimos.
Y para acabar...
Puntuación global: 7.5
Jordi
Riera
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