Ford renueva el Galaxy, un modelo muy veterano que ha encontrado sustituto en este nuevo vehículo que comparte muchos elementos con el futuro SAV. Este monovolumen de siete plazas tiene una distribución de 2+3+2 y cada asiento es individual. Las dos últimas filas se pueden plegar, dejando una superficie plana para poder cargar múltiples objetos.

Se ha buscado iluminar al máximo con luz natural el interior, para ello las ventanas son muy grandes y tiene un techo de cristal, el cual no se puede abrir pero que se prolonga hasta el respaldo de la segunda fila de asientos, dejando paso a la luz y aumentando así la sensación de espacio en el interior. En el interior hay múltiples huecos para dejar cosas y la habitabilidad parece muy buena.

El diseño se ha modernizado, con una imagen muy similar a la de otros modelos de la marca. Se han integrado los intermitentes laterales en el retrovisor, como en el C-Max y los faros delanteros pueden llevar un sistema de iluminación en curva. Las llantas son de aleación de 18 pulgadas.
Hay elementos interesantes, como el freno de mano eléctrico o los mandos situados en el volante con cuatro botones que permiten modificar diferentes funciones del vehículo, un sistema llamado HMI (Human Machine Interface).


Se fabricará en Genk (Bélgica), juntamente con el Mondeo y esta vez Volkswagen no colaborará. Hay que recordar que el anterior Galaxy era un proyecto compartido con la marca alemana que producía la Sharan y SEAT la Alhambra .
Eduard Aznárez