A
caballo entre una berlina familiar y un monovolumen se encuentra
el Fiat Stilo Multi Wagon. Sin llegar a tener la altura
de un Renault Megane Scenic, es más grande que un
Astra Wagon. Está a medio camino.

El resultado final es, a nuestro parecer, bueno, y resulta
una opción muy interesante para viajar con la familia
cómodamente y con una relación calidad precio
honrada.
En un coche de estas características la habitabilidad
es un aspecto fundamental que los posibles compradores tendrán
muy en cuenta a la hora de decantarse por uno u otro modelo.
En este sentido, el Stilo cumple las expectativas, ofreciendo
un interior espacioso y ampliamente modulable.

La banqueta trasera es desplazable longitudinalmente, de
manera que podemos escoger entre primar el espacio de las
piernas de los pasajeros o el espacio de carga. En la posición
más adelantada, personas de hasta 1,80m se podrán
sentar con suficiente espacio para las piernas. En la más
retrasada y gozando aún de una buena capacidad de
carga, el espacio es enorme, ofreciendo una amplitud que
para sí querrían muchas berlinas de representación.
El precio de la comodidad es, en este caso, que la tercera
fila de asientos no se ofrece ni como opción mientras
que en su rival Peugeot 307 SW, sí se ofrece la posibilidad
de incorporarla. El respaldo de la banqueta posterior es
reclinable y abatible por partes. A pesar de que el Multi
Wagon no ha crecido en anchura respecto al Stilo convencional,
tres adultos pueden viajar sin demasiados agobios en los
asientos traseros.

El maletero es grande, con 510 litros, que crecen hasta
los 1480 litros al abatir los asientos traseros, ofreciendo
una excelente capacidad de carga. Es interesante la posibilidad
de abrir por partes el portón (o entero o sólo
la luneta).
La versión probada incorporaba el techo practicable
de láminas eléctrico (Sky Window) que aporta
una gran luminosidad al habitáculo y se puede abrir
al toque de un botón (contra el de su homólogo
francés que no es practicable).
Sentados a los mandos la posición de conducción
recuerda a la de un monovolumen. Encontraremos la postura
adecuada sin problemas gracias a la regulación en
profundidad y altura del volante y a la regulación
del asiento del conductor en altura. Es de destacar que
la altura libre al techo es mayor que en cualquier turismo
convencional, por lo que aquellos de mayor talla cabrán
sin problemas. Los mandos básicos están a
mano y ofrecen un buen tacto.

La
calidad de los materiales es correcta y destaca por su sobriedad,
sin falsas pretensiones de lujo que no den la talla (como
se le critica al Peugeot 307 SW) y en este sentido cumple
su función. El equipo de sonido de serie, con seis
altavoces y cd frontal, funciona bien, como también
lo hace el climatizador.
No nos gustó el pésimo acabado de ciertas
terminales eléctricas (como las de los airbags traseros)
que están inexplicablemente desprotegidas.
Al arrancar el motor destaca la buena insonorización
y el bajo nivel de vibraciones. Aunque, si bien la sonoridad
mecánica es reducida, la originada por la rodadura
es elevada así como lo es también la aerodinámica.

El embrague tiene un tacto suave, aunque el recorrido es
demasiado largo, siendo el primer tercio del mismo casi
completamente inútil. El cambio tiene buen tacto,
es preciso y razonablemente rápido. Lástima
que el desarrollo de la segunda velocidad sea demasiado
largo, lo que penaliza en ciudad.
La dirección asistida dualdrive es precisa y deja
leer lo que ocurre entre las ruedas y el suelo. La posición
city, sin embargo, nos pareció excesivamente asistida
incluso para la ciudad y la encontramos adecuada solo en
las maniobras de aparcamiento.
El motor de la versión probada es el conocido JTD
de 115cv, del que no tenemos queja alguna. Empuja desde
2000rpm y a medida que aumenta el régimen de giro
se encuentra en su zona más aprovechable. Los consumos
son ajustados a pesar del peso del vehículo y de
su sección frontal.

Destaca la suavidad de funcionamiento del conjunto y ya
desde el principio se percibe el talante burgués
del esquema de suspensiones, que absorben bien las irregularidades
a costa de no sujetar la carrocería con la firmeza
de unas más duras.
Sin dejar de ser una opción recomendable, el ESP
es demasiado poco permisivo y frena el coche a la más
mínima insinuación, de nuevo sale a relucir
el planteamiento familiar del coche. Sus 1410kg tampoco
invitan a excesivas alegrías, ya que las inercias
son de entidad. En cualquier caso, si dejamos de lado las
aspiraciones deportivas, se pueden mantener cruceros relativamente
elevados sin mayores problemas.

Con un interior bien resuelto, un motor que cumple y un
precio razonable, el Fiat Stilo Multi Wagon 1.9 JTD se presenta
claramente como una opción a tener en cuenta a la
hora de elegir un modelo de vocación familiar.