Con
la ayuda de Giugiaro, Daewoo ha diseñado un utilitario
simpático y muy practico para la ciudad.

Desde hace unos meses el Kalos ya se mueve por nuestras
urbes. Mide 3.850 mm de largo, 1.490 mm de alto y 1.685
mm de ancho. Con estas medidas compite contra coches de
la talla del Corsa, el Punto o el Clio, pero también
contra los monovolúmenes pequeños como el
Honda Jazz o el Hyundai Getz.
El Daewoo no aporta nada nuevo en lo que a habitabilidad
o tecnología se refiere, pero sí que une lo
mejor de sus competidores con unos precios muy reducidos.
Su calidad general es más que aceptable. El maletero
no es muy grande, aunque para la mayoría de usuarios
es suficiente para un uso ciudadano. Algo mejorable es que
el volante sólo es regulable en altura. La dirección
asistida es eléctrica con dureza variable en función
de la velocidad para hacer más fácil las maniobras
y a la vez tener mejor precisión de guiado a altas
velocidades. Tiene cinturones de seguridad de tres puntos
de anclaje y los dos delanteros con tensores de emergencia.
El depósito de gasolina se puede abrir con un mando
a distancia.

Existen tres niveles de acabados: El SE que es el menos
completo, se vende con el motor menos potente, que es el
1,2 litros de 72 CV. El 1,4 litros de 82 CV puede tener
el SE o el SR, en cambio, el motor con la misma cilindrada
pero de 94 CV tiene en opción el SR o el SX. El SX
es el más completo e incorpora airbag laterales,
elevalunas eléctricos en las plazas traseras, faros
antiniebla, aire acondicionado, una bandeja extensible en
el asiento del copiloto, un alerón e inserciones
de imitación de carbono en el interior del habitáculo.

Los precios son muy suculentos. El 1,2 litros sin ABS cuesta
9.390 €. El más potente, el 1,4 litros de 16
válvulas de 94 CV tiene un precio de 12.000 €.
De momento no hay versión diesel y se estima que
hasta finales del 2004 o el 2005 no monte un propulsor de
este tipo. Las prestaciones de los tres motores no son muy
buenas, sus consumos normales, pero en general se mueve
bastante bien por todo tipo de vías; sólo
en momentos donde se necesita mucho par, como en las recuperaciones
de un adelantamiento, echaremos en falta una cifra de potencia
más grande.

Sus virtudes son una imagen fresca y juvenil, juntamente
con un precio muy competitivo.