El Citroën C2, que se vende con ligeros retoques estéticos desde finales de 2005, ahora se le une una versión con un motor de gasolina, con cambio automático y un sistema que para el motor cuando el vehículo se detiene.
Este motor de gasolina tiene 1,4 litros de cilindrada y desarrolla 88 CV de potencia máxima, mientras que el cambio automático es de tipo “SensoDrive” y tiene cinco velocidades. El sistema, mediante un alternador reversible controlado electrónicamente, detecta cuando el vehículo se detiene y se para el motor. Mientras mantengamos el pedal de freno pisado el motor no se conectará, una vez dejemos el freno, automáticamente se pone en marcha.

Este sistema llamado Stop & Start, sirve para ahorrar combustible, contaminar menos, así como suprimir el ruido del motor y las vibraciones que éste provoca. Si el conductor lo desea, puede desconectar el sistema y el motor no se parará. Según estudios de la propia marca, el consumo disminuye un 10% en ciclo urbano, un 6% en ciclo mixto y en circulación muy densa se puede llegar a rebajar un 17%.

El Citroën C2 Stop & Start, cuesta 12.275 €. Su equipamiento es completo, aunque no puede llevar ni en opción el control de estabilidad. Tiene, entre otras cosas: seis airbags, climatizador, automatismos para luces y limpiaparabrisas, así como unos acabados de la carrocería ligeramente distintos.
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