El CTS recibe mejoras.

Una alternativa al Audi A6, el BMW Serie 5 o el Mercedes Clase E, que sin embargo no ha tenido el éxito esperado. Pero ahora recibe mejoras en su gama de motores y la novedad de poder montar una caja de cambios manual de seis velocidades.

Cadillac pretendía arañarles mercado al trío alemán con una berlina de lujo de 4,83 metros de longitud, un cuidado diseño y una buena calidad de acabados. Pero después de dos años en el mercado, la marca americana se ha dado cuenta de que es necesario no solamente un precio competitivo con una imagen exclusiva, sino también unos motores y un comportamiento al gusto europeo.
Para ello Cadillac ha sustituido los dos motores que tenia hasta ahora, los dos V6 de 2.6 y 3.2 litros de 181 y 218 CV respectivamente, por dos V6 de 2.8 y 3.6 litros de 215 y 257 CV. Y para competir con las versiones más deportivas ha añadido un V8 de 5,7 litros que desarrolla 400 CV. Las suspensiones se han afinado, con una puesta a punto especial en el circuito de Nurburgring. Gracias a su condición de propulsión trasera y a un reparto de pesos de 53% delante y 47% detrás, y a la ya mencionada mejora de las suspensiones, el comportamiento dinámico del CTS está a la altura de los mejores.

Con el 2.8 es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos (8,4 con el cambio automático) y alcanzar los 226 km/h. El 3.6 acelera en 7 segundos justos y llega a los 233 km/h. Con el motor más potente, el 5.7 es capaz de bajar de los cinco segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h. Esta versión especial lleva algunos cambios estéticos y mecánicos para mejorar su rendimiento.

Como decíamos, el precio es una de sus mejores armas, ya que la versión menos potente cuesta 34.750 €, la intermedia 38.550 € y el del más potente aún no ha sido fijado, pero se espera que sea menor al de sus rivales.
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